
Área Transmisión-Reseña-Crónica
Espacio clínico del CaP
Reseña
Cómo formarse para estos encuentros contingentes que constituyen la trama demostrativa de cada cura...
Eric Laurent
Clínica, comentarios y un clima de trabajo analítico nos reunió para escuchar el caso presentado por Christian Martín. El relato, preciso y enriquecido por las intervenciones y acotaciones, nos ubico prontamente en el vector desde el cual se construyó la lógica del caso: miedo-angustia-culpa.
La organización de los argumentos y asociaciones que surgieron en el espacio, se ordenaron eficazmente bajo esa dirección. A su vez, tomó relieve otro eje de discusión: admisión-entrevistas preliminares-transferencia.
Comenzamos escuchando, en la palabra de la admisora, cómo la singularidad de este sujeto se inscribió por encima de la rutina regular del dispositivo admisor, simplemente, incluyendo una pequeña variación en su funcionamiento habitual. Se trataba de una presentación que, en primera instancia, se caracterizaba por lo complicada, con manifestaciones clínicamente significativas: un estado confusional, con desarreglos simbólico-imaginarios, que convocaban a la prudenciaEntonces, prudente, pero sin retroceder, se otorgó una nueva entrevista de admisión que, lejos de la burocratización, permitió resolver no sólo la admisión del caso y la pronta asignación del analista que tomaría a cargo el tratamiento, sino que también se registró après-coup una importante modificación subjetiva, efectos de un orden simbólico, tal vez introducido por el encuentro con un Otro institucional que escucha y da lugar a su malestar.
Toma la palabra Christian, siguió con la lectura, narrando algunos meses de tratamiento:
Los detalles recortados de un acontecimiento, marca de ese momento que conmueve hondamente la vida de este sujeto, "me caen cosas del pasado, se me derrumbó todo". Durante años había repetido un delito, hasta que llegó ese día, que confronta con la ley
Una trama plagada de enredos con múltiples aristas, se va esclareciendo durante las entrevistas, se abrevia, reduce y delinea un Otro materno que abandona cuando aún era una niña, durante su pubertad, embarazo y aborto, y toda una vida con un partenaire que somete y retiene. "Fui criada así para no abrir la boca". Mientras las coordenadas subjetivas de la culpa, la dimensión contingente de su anudamiento, va tomando su lugar: "Yo tenía como una mascara, como que me cubría algo y no veía lo que pasaba", "me tendría que haber separado y no me fui", "¿por qué me seguí quedando?"
La pregunta remite a un rasgo del Otro, por agradecimiento, este Otro que le daba lo que necesitaba, un arreglo para seguir en el mismo lugar. Rasgo de ese vínculo que será a posteriori crucial para el momento fundante de la transferencia.
Al relato, a los argumentos de los coordinadores, miembros y participantes le sucedió, -en el espacio clínico, breve y orientado del CaP- el testimonio de un acto del analista, que atraviesa la vacilación y la angustia e interviene: ayuda y escucha no para responder a la necesidad, abriendo un más allá, al deseo Esta vez, el agradecimiento, vaciado por el deseo del analista, no exime de pagar el precio de la responsabilidad subjetiva. Un sujeto que no sólo pague por su falta ante la ley, sino también con su división y su goce. De la angustia y la culpabilidad a la responsabilidad, es el tercer vector, que se traza en la ilación de la conversación que para la ocasión tuvo lugar, una perspectiva que pone de manifiesto el particular espesor de la culpa, que interroga el caso, los riesgos y los pasos siguientes a dar en la lógica de la cura.
Para concluir, el fragmento del material clínico presentado puso en consideración cuestiones relativas al dispositivo del CaP: la admisión y el pago.
La construcción del caso, las intervenciones, el testimonio... y la dimensión ética del acto Cada uno de estos pasos, entre otros, encontró una elaboración, la lógica de la que podemos extraer consecuencias.
Del espacio clínico del CaP, surge entonces, esta experiencia que estimamos valiosa por los efectos analíticos tanto para la cura de ese sujeto, para la práctica de quien la dirige, y un plus de saber para la institución y sus dispositivos.
Graciela Gonzalez