
Área Transmisión-Reseña-Crónica
"Del cuerpo y el alma en los debates diagnósticos actuales". Presentación clínica.
Reseña
El pasado miércoles 22 de Octubre, asistimos a una presentación clínica a cargo de Betina Ganim, acompañada por los comentarios de Tomás Hoffmann.
Del intercambio previo entre ambos surgía la pregunta por cuestiones diagnósticas, en tanto la lectura había sido puntuada desde otra perspectiva, se abre el espacio a los participantes del ateneo para comentarios y preguntas que permitan generar la discusión.
En una primera aproximación surge la dificultad que esta paciente genera en la analista, por sus prolongados silencios y repetidos "no sé", se plantea si estábamos frente a un sujeto que presenta un déficit simbólico o que por alguna razón no quiere hablar. Diferentes estatutos de "no hablar" se recortan, por un lado como imposibilidad, y como no querer saber.
Emerge así la discusión sobre la relación de este sujeto con el saber, de los dichos de la paciente se extrae "no soporto el proceso, rechazo el pensar". Su no querer saber es de orden represivo, y podemos decir que su síntoma estaría en relación a la palabra, la paciente habla a través del cuerpo, entonces ¿Cuanto habla con el cuerpo?, ¿Cuanto puede ser metaforizable?
Se evidencia una imposibilidad de asumir un S1 y una identificación a un S1 deportivo enlazado al padre, pareciera querer armar la estrategia de la pregunta por la otra a través de la intermediación de un hombre, pero queriendo saltearlo, quedando identificada a lo viril.
Apelando al saber universitario, inicia sus estudios de educación física, confundiendo el cuerpo con lo físico y su intención de educarlo, un punto en el que el Discurso Universitario se desajusta, frente a una pregunta no universitaria, definir el cuerpo, surge entonces qué S1 tiene para interrogar, para que pueda producir un S2.
Aparecen como S1 tanto el padre como el hermano que saben de política y de futbol, pero "de lo otro no saben", no les supone un saber. Se dirige a un profesor, no encuentra tampoco un saber sobre el cuerpo, no logrando sostenerse en el Discurso Universitario.
Dificultad de terminar de armar el discurso histérico, ella se ubica en el S1, cerrando el circuito y termina dirigiéndose la pregunta a si misma.
Intento de regular un cuerpo de goce, lo desregulado retorna en el temblor, lo que la lleva necesariamente a la consulta.
La pregunta de la analista sobre el padre, ¿sólo un padre que no habla? abre otra vía, la paciente en relación a su profesión dice querer ser investigadora. Podría investigar de Historia que tanto le interesa al padre, investigación que toque algo del orden de lo sexual...abolido por la paciente salvo por una pregunta de la analista que genera la única sonrisa de la paciente.
La posición de la paciente, sello de la histeria, hace trabajar al otro, la analista, dejando al otro preguntón, nada la toca a ella, nada la implica.
En qué implicarla, se pregunta la analista, surgen puntos en relación al cuerpo y al ser investigadora.
Quedando despejadas las cuestiones diagnósticas, volviendo sobre la discusión del inicio, se ve en el caso un pivoteo entre los dos discursos, dando lugar una lógica y una dirección posibles.
Gabriela Enriqué
Participante de Cita