
Área Transmisión-Reseña-Crónica
Lectura y Comentario de textos fundamentales:
"La desconexión entre el cuerpo y el alma". (2º encuentro)
A cargo de: José Damiano.-
En el segundo encuentro José Damiano se centra en la función de esta imagen y su papel en la determinación de la realidad.
Retomamos la hiancia que se hace presente en el modo en que Lacan describe el desfasaje que hay entre un cuerpo que siempre está presentado como insuficiencia, apelando a nociones objetivas de la Biología, y la anticipación de dar una integridad a este cuerpo a través de un fenómeno indentificatorio como se desarrollaba en el primer encuentro.
Separación, división entre el cuerpo y el alma, o entre el cuerpo y el narcisismo en este caso.
Desprendíamos dos conceptos freudianos: libido e identificación.
El texto nos presenta los efectos que tienen las imágenes sobre el organismo en la serie de establecer una relación entre el organismo y su real.
Lo que ocurre resulta ser un rasgo o una particularidad del ser hablante que a su vez es distintivo de las otras especies porque en las otras especies no se verifica que una imago cumpla la función de integrar el cuerpo, de dar unidad al cuerpo.
Esa unidad le permite una relación entre el innenwelt y el umwelt que hay que deslindarla de una relación del organismo con la naturaleza.
Seminario 1. Pag. 247 "Existe una carga narcisística específica. Ella es una carga libidinal sobre lo que no puede ser concebido sino como una imagen del yo". En el estadio del espejo la causalidad que se establece para esa imagen es del espacio virtual al real, es esa identificación la que es asumida y conforma la superficie del cuerpo que aparece ahora como unidad.
Lacan dice de la insuficiencia a la anticipación, ¿cómo salir de esa pregunta?, todo ocurre a nivel del narcisismo, es imposible atribuirlo a la categoría del cuerpo real.
Establece una relación entre el organismo y su realidad de narcisismo, donde esa realidad se impregna de la forma del yo. El mundo humano constituye una realidad narcisística, lo que puedo catectizar libidinalmente, esos objetos nos reflejan narcisísticamente (funcionamiento del principio del placer).
Nos trae el ejemplo del elemento fóbico, pensado como un trozo de realidad que no puedo catectizar, que no me refleja narcisísticamente. En el caso de la agorafobia es prácticamente el mundo entero el que no es catectizado libidinalmente. Estamos tomando lo real y lo imaginario.
¿Es un conocimiento de lo real o es un conocimiento de la realidad?. El conocimiento de lo real está obstaculizado por el elemento narcisista. Si hay una fobia o angustia es un real incognoscible.
Narcisismo como intento de cerrar la herida permanentemente, lo hace al creerse la imagen de la completud que le devuelve el espejo.
De la insuficiencia a la anticipación: de ser un menos fi a ser un infatuado, a más infatuación le retorna más menos fi: en este sentido no tiene solución. Está perdido el verse tal cual se es, es necesario apelar al otro para que nos diga como estamos. Vemos así lo lejos que estamos de la instancia de síntesis.
El narcisismo adquiere todo el tiempo el cáliz como de algo mal hecho, discordante, problemático.
No es en el narcisismo el lugar donde el ser humano se va a encontrar plenamente. Es la demostración que se trata de una identificación simplemente, NO del cuerpo real.
La imagen del cuerpo fragmentado verifica la dehiscencia. El cuerpo real lo tengo perdido, pero ¿qué ocurre con la imagen del cuerpo en las fantasías y en el sueño?
La histeria es más abierta a la fragmentación corporal.

En sueños y fantasías aparecen para los dos (histeria y obsesión) el desmembramiento del cuerpo. Miembros desunidos.
Pag. 90. refiriéndose a la neurosis obsesiva dice: " la formación del yo (je) se simboliza oníricamente por un campo fortificado, o hasta un estadio, distribuyendo desde el ruedo interior hasta su recinto, hasta su contorno de cascajos y pantanos, dos campos de lucha opuestos donde el sujeto se empecina en la búsqueda del altivo y lejano castillo interior." El yo funciona haciéndose fortaleza (campo fortificado, estadio). Cualquier representación de fortaleza, castillo, el yo como un encerramiento.
Narcisismo: celos, transitivismo infantil, toda la fenomenología de amor-odio. Todos esos fenómenos son reducibles a esta matriz:

Pag. 91. "Es este momento el que hace volcarse decisivamente todo el saber humano en la mediatización por el deseo del otro, constituye sus objetos en una equivalencia abstracta por la rivalidad del otro, y hace del yo (je) ese aparato para el cual todo impulso de los instintos será un peligro, aún cuando respondiese a una maduración natural; pues la normalización misma de esta maduración depende desde ese momento en el hombre de un expediente cultural: como se ve en lo que respecta al objeto sexual en el complejo de Edipo".
El objeto está caracterizado por una equivalencia abstracta: donde lo que importa es el deseo del otro, no el objeto. No es importante el objeto en sí sino que es deseado por el otro.
Tríada imaginaria donde pueden reducirse esos objetos, también la expresión rivalidad, campo del narcisismo, el narcisismo es presentado como una identificación muy problemática que requiere para normalizarse de un expediente cultural que es el complejo de Edipo. Con lo real del cuerpo y la solución identificatoria no hay arreglo. Complejo de Edipo como un tratamiento del narcisismo. El Complejo de Edipo introduce la castración una y otra vez, tratamiento del narcisismo.
Esa discordancia no la resuelve nada en última instancia. Se puede reducir pero siempre queda la hiancia.
Tanto sobre el objeto como sobre la imagen narcisística, el Complejo de Edipo introduce castración (no tenés ese autito pero tendrás....) posibilidad de sustituir. Pero de todos modos fracasa y volvemos a creer que la solución es lo que tiene el otro o la imagen que tiene el otro.
Ilustración o demostración de los momentos que se pierde toda regulación simbólica y queda el narcisismo en su célula pura donde la salida ideal es el asesinato.
Amor €“ odio, entendidos en términos de narcisismo tiene su funcionamiento.
Agresividad, no es el uso habitual porque abarca tanto al amor como al odio. Va desde el enamoramiento hasta las formas del amor de dar lo que se tiene. Formas de dar, todo lo que se da por el bien del otro.
Algunas cuestiones que se han desprendido del recorrido de estos dos encuentros:
Cómo lo simbólico actúa anudando estas dos cosas que no tienen arreglo posible.
Cada vez falla más la cultura para atemperar el narcisismo que tiende cada vez más a rechazar la castración.
Bibliografía:
-El Estadío del Espejo como formador de la función del yo (je) tal como se nos revela en la experiencia psicoanalítica, de Jacques Lacan.
-La agresividad en Psicoanálisis (Enunciados de la cinco tesis), de Jacques Lacan
-Seminario Libro 1 (Repaso del Modelo Óptico), de Jacques Lacan